NORMAS SOBRE EL UNIFORME Y LA APARIENCIA
Nuestra imagen es nuestra carta de presentación y el primer aspecto que nuestros clientes perciben. En Blume vendemos imagen, y debemos transmitir limpieza y cuidado personal.
- Uniforme: Es obligatorio el uso del uniforme, el cual debe estar siempre limpio y bien cuidado.
- Cabello: Debe estar limpio y bien arreglado. Puede llevarse suelto o en coleta, pero evitando el uso de pinzas o accesorios improvisados.
- Uñas: Deben estar limpias, ya sea con o sin esmalte. Es importante evitar manchas de tinte, por lo que se recomienda usar guantes cuando sea necesario.
- Maquillaje: Se debe utilizar maquillaje social, adecuado al ambiente profesional.
- Calzado: El calzado debe ser cómodo y limpio. Se deben evitar las sandalias para prevenir lesiones por el contacto con cabellos o el riesgo de caídas.
Es fundamental recordar que somos la imagen y el referente para nuestros clientes, por lo que debemos ser coherentes con la calidad que ofrecemos.
- No debemos comportarnos de manera automatizada como en ciertas compañías de teléfonos. Debemos observar y preguntar, evitando que el cliente se sienta desatendido. En lugar de preguntar «¿Como siempre?», deberíamos preguntar «¿Cómo te ves y cómo deseas verte?» para ofrecer un servicio personalizado.
- Es posible que un cliente no nos exprese aquello que no le gusta para evitar hacernos sentir mal. Por ello, nuestro deber como profesionales es observar y escuchar atentamente.
Es importante generar un ambiente laboral y de atención agradable para todos. Un buen clima, tanto para el equipo como para nuestros clientes, nos hará sentir cómodos y disfrutar del trabajo, en lugar de fomentar tensiones o malos comentarios.
Nuestro objetivo es trabajar en un buen ambiente, donde todos disfrutemos de nuestro trabajo y seamos compañeros. La actitud individual de cada miembro del equipo es clave para lograrlo.
Tal como señala la fórmula de Küpper: V = (C + H) x A, el Valor (V) es la suma de Conocimientos (C) y Habilidades (H) multiplicado por la Actitud (A). Los conocimientos y habilidades suman valor, pero es la actitud la que marca la diferencia entre un gran profesional y uno mediocre.
Es importante recordar que somos los asesores del cabello de nuestros clientes. Nuestra misión es hacerles sentir bien y felices, disfrutando de su tiempo en Blume. A mayor expectativa, mayor será la exigencia del cliente; por ello, debemos ser cuidadosos con los detalles para ofrecerles una experiencia única y satisfactoria.